Me encuentro aquí de nuevo, después de tanto tiempo sin saber de que escribir, cuando simplemente quería hacerlo, perdía la idea o la dejaba para otro día. Pero he regresado...porque no pienso abandonar este blog.
Realmente iba a escribir sobre "El Mundo de Sofía"de Jostein Gaarder, ya que en la clase de física, sí de física, la estuvimos viendo para un fin pedagógico. También estuve pensando escribir acerca de lo extraña que puede ser mi generación, pero finalmente me di cuenta que llegó el tema que haría que regresara a mi espacio personal, el lugar donde no pueden censurarme, donde puedo expresar todo lo que quiera.
Y es que todo empezó en clase de Español (Literatura), estábamos haciendo un taller sobre la literatura griega y estuvimos leyendo un fragmento de "La Ilíada"de Homero. La profesora nos hizo un pequeño resumen de lo que trata esta mitología y de donde sale la expresión "El Talón de Aquiles", tu debilidad.
Estuve pensativa un tiempo, me preguntaba cual sería "mi talón de Aquiles", pero no hallé respuesta en mi interior.
Claro, mi familia siempre será una de mis debilidades, pero en este caso, quería saber cual sería mi debilidad egoísta, esa que me puede afectar profundamente y hacerme caer en los más profundo de mi ser. Justamente tuve la respuesta en menos de una semana.
Y ahora sólo quiero desahogarme, sacarlo todo de encima, todo eso que tantos años me ha mortificado, pero que nunca lo había revelado...y bueno, es que mi personalidad es así, soy una INFJ, mentora consejera (luego les hablaré de ello).
Quiero empezar diciendo que no nací en una cuna de oro, no soy de sangre azul y tampoco soy millonaria. Soy humana, cometo errores, me deprimo y me enfermo. Tengo una madre que sacrifica todo por sus hijos, que nos demuestra todo su amor y nos ha enseñado a ser humildes, aunque ahora pienso que somos más humanitarios de lo que mi mamá soñaba que fuéramos.
¿Por qué digo todo esto? porque estoy harta, cansada de que piensen todo eso, simplemente porque he tenido la suerte y simple casualidad de tener una vida poco común. Mucha de nuestras esencias en la vida son accidentales, nadie nace pidiendo lo que quiere, todos nos esmeramos. Yo no pedí nacer de una madre famosa, famosa por su arduo labor en el derecho y que sea aclamada por los demás. Yo no pedí ser viajera, que mi madre nos haya inculcado su hermoso sueño de viajar por el mundo, yo no pedí perder a mi papá a tan solo seis años de edad...yo no pedí ser alguien especial. Pero saben algo...eso soy! NO PUEDEN CAMBIARLO. Yo no pedí que el mundo fuera injusto, de hecho me esfuerzo a que todo sea lo mejor posible, por algo tengo un blog, por algo doy mis puntos de vista para que cada uno de nosotros estemos conscientes de lo que estamos haciendo .
Y si aún no han podido descifrar a lo que me refiero, pues es a la envidia queridos lectores, esa que ha muchas personas los hace más fuertes, a mi me hace más débil, es como perforarme el corazón y decirme que soy tan solo parte de la basura de la sociedad, simplemente porque nací de una madre que se ha esforzado por mantener una vida lo más estable posible. Y es que las personas no se dan cuenta que con sus palabras pueden herir, o simplemente lo saben y lo dicen con esa finalidad.
Si alguna vez me he comportado engreídamente o he dicho cosas que pueden hacerlos sentir envidia, pues lo siento mucho porque en realidad no quise hacerlo.
A veces suelo decir demasiado y es que me emociono contando situaciones de mi vida, pero no con el fin de que sientan ese sentimiento. Y es que siempre he sido rara, lo sé; porque desde que estaba en primaria y hacían esas preguntas de primer día "¿Qué hiciste en las vacaciones?" yo siempre me salía con una travesía extravagante. Creo en estos momentos que debí haberme quedado callada.
Hoy brote lágrimas de dolor, por todo lo que ha hecho la envidia de los demás en mí y que no puedo creer que piensen que yo soy una vale vergosa...y lo digo sin pelos en la lengua, vale verga.
Sobre todo cuando nunca me he comportado de esa manera, cuando siempre soy cariñosa con los demás, trato de ser lo menos grosera posible, respetuosa... y sobre todas las cosas, ser humilde.
Lo peor del caso es que ni siquiera es una situación que tenga que ver con mis amigos o mis compañeros y ojo, no estoy diciendo que alguna vez no lo hayan hecho, solo que simplemente la gota que derramó el vaso fue de parte de adultos/profesores.
A que viene todo esto? Sencillo. Suelo faltar mucho a clases, lo cual no justifico que este bien, pero ahora me he dado cuenta que creen que lo hago porque me vale todo, y que puedo hacer lo que quiera por tener la madre que tengo. Si es eso lo que piensan pues...¡ESTAN EQUIVOCADOS! Lo último que siempre he querido que sepan los profesores es quien es mi mamá y si se enteran, tambien me vale porque estoy consciente de que eso no debe influir en la manera en la cual se comporten conmigo ya que, como todos mis otros compañeros, soy otra estudiante más.
Y lo que más me duele de todo esto es que ni siquiera soy mala estudiante, y mucho menos soy mediocre, pero bueno, después de todo, es producto de la envidia.
Repito: YO NO NACÍ EN CUNA DE ORO.
Mi madre era hija de una mamá maestra y modista y de un padre que era tapicero. Trabajaron duro para que sus cuatro hijos tuvieran una excelente educación y que fueran mucho mejores que ellos. Y así mi mamá se esforzó, ha trabajado duro y por ACCIDENTES de la vida, le ha tocado la fama y que sea reconocida en el país como la mujer de hierro o la de los casos difíciles.
Y bueno, en realidad esto me ha dolido mucho, como no tienen idea, porque ahorita que voy escribiendo voy brotando lágrimas de dolor, de impotencia y que el mundo sea tan cruel, tan difícil en esos sentidos.
Y bueno, he regresado, con un tema no muy agradable y extenso.
¿Cuál es su talón de Aquiles (debilidad)?