Hace mucho tiempo que me marche, hace mucho tiempo que ya no eres parte de mí…
Te veo en todos lados, en cada rostro, en cada mirada, en cada uno de mis pensamientos. Es así como controlas mi cuerpo y manipulas mi corazón.
Ya no me puedo controlar, no puedo controlar los sentimientos que reaparecen a mi vida tan solo para destruirme, para recordarme que no estás aquí.
Eres una pasión que duele, un amor inexistente y un deseo que florece. Fuimos un secreto gritado a voces, del cual solo tu y yo supimos la realidad de los hechos.
Te extraño, pero somos dos desconocidos que se han encontrado ocasionalmente entre la gente. Y esto debe acabar porque yo estoy aquí, tu estás allá…
Mi vida nunca fue parte de tu plan, aunque la tuya siempre fue parte de la mía. Quizás nunca te lo dije, pero es que en realidad nunca quise hacerlo.
Me dejé llevar por tu juego sabiendo que en algún momento me podría afectar. Y es que hoy me afecta, me afecta tu veneno. Me afecta porque nunca fue amor para ti, cuando siempre supe que para mí en cualquier momento lo sería.
Ya déjame ir, deja de inundar mis pensamientos, déjame huir y empezar mi vida como si no nos hubiésemos encontrado, como si nunca hubiésemos cruzado miradas, como si nunca me hubiese atrapado, como si nunca me hubieras conocido.
Quiero ser libre, quiero recuperar mi corazón, volver a creer en el amor. Incluso cuando la definición de amor es no estar contigo.
PS: Después de mucho tiempo, he podido publicar una entrada, mi primera entrada del 2013...Como siempre, hablando del amor. Trataré de poder escribir lo más que pueda, aunque se que este año será poco.