martes, 28 de septiembre de 2010

El Ser, la Vida y la Muerte



El pasado domingo estuve viendo National Geographic Channel a las 9:00 p.m. (hora panameña) y me encontré con Tabú Latinoamérica, programa que, veía con frecuencia pero que por motivos de tiempo había dejado de ver. El especial de la semana era “Rituales entre la Vida y la Muerte”.

La verdad es que ese episodio fue un poco chocante para mí. En él, presentaron 3 casos:En México D.F., en el barrio Tepito ubicado en el centro de la ciudad, veneran a la Santísima Muerte a través de una señora y su altar; en Veracruz, México en un pueblo llamado Papantla existe una escuela de “niños voladores”en donde ponen en riesgo su cuerpo para revivir un ritual de la prehispánica, y por último, el caso en Buenos Aires, Argentina, un grupo de personas se reúnen para compartir las grabaciones de su contacto o conversación con sus familiares fallecidos.

La verdad siempre me he considerado una persona de mente abierta, que no creía en “tabúes”, hasta que vi esta barbaridad.

Por lo que vi, La Santísima Muerte la veneran más que nada personas que han tomado caminos equívocos, como el narcotráfico, la delincuencia, la drogadicción, en fin aquel mundo que eligen las personas para tomar un camino rápido y salir de la pobreza (es triste que tenga que ser así, pero así es el equilibrio de la vida).

El grupo de Buenos Aires no cree en la muerte, creen que uno trasciende, que el cuerpo se va pero que el alma aun existe, está en el aire.

Diciendo esto, al final del programa llegué a la conclusión de que el ser humano siente la necesidad de creer en algo, ya sea en algo material o simplemente espiritual para sentir las esperanza en que las situaciones van a mejorar ya que, uno como persona, como ser, se siente inseguro e incapaz de lograr éxito o recuperación ante una situación dificultosa.

Y aquellos argentinos sienten la necesidad de escuchar ya sea “nuevamente” la voz de su hijo, padre, abuela, etc. para evitar el dolor de duelo de un familiar fallecido.

Esta teoría, de poner una grabación, abrir el agua de la pluma, rezar y luego preguntarle algo a ese familiar, para después dejar la cinta correr. Una vez hecho esto, reproducen la cinta recién grabada y dicen escuchar una voz que les contesta.

Creo en lo de que el alma permanece, que las personas no mueren cuando son recordadas, solo que en cuerpo no están, pero eso de la cinta me parece totalmente ridículo (y disculpen a mis lectores si alguno de ustedes es practicante y lo he ofendido) más parece ser una alucinación, la necesidad de la persona de querer escuchar la voz y la frase célebre que tanto decía su ser querido.

Nunca me he considerado la persona más religiosa tampoco, pero creo en Dios, Nuestro Padre Todopoderoso, en Jesús quién dio la vida por nosotros y en su madre la Virgen María a quien con mucho orgullo valoro por un historia que algún día escribiré. Y aunque muchas veces no esté de acuerdo con muchas reglas de la Iglesia Católica, es la religión con la que me he criado y no tengo ningún interés de cambiarme.

Empiezo a creer que, como persona, somos muy complejos en nuestra forma de pensar y que, en vez de creer que una pulsera de la suerte, nos dará esperanzas, que una Santísima Muerte te aleja de las drogas, esta fuera de la realidad, primero que nada se necesitan fuerzas de voluntad, creer en sí mismo y saber escuchar su voz interna, su intuición, su corazón.

Evite comentar acerca de los niños voladores porque ya que esto mas que un tabú, es una tradición cultural, que si te pone en riesgo, pero para eso los entrenan.

Tabú, lo prohibido, lo que no se habla, lo que se niega o simplemente pasamos por desapercibido. Hecho que para mí no es correcto crear tabúes, pero los hay y, en vez de respetarlo como tal, se llega a discriminar.

Hago una observación: Ahora que he dado mi punto de vista sobre todo esto, quiero decir que lo respeto, me da curiosidad para conocerlo y, a pesar de que lo juzgue sin saber, son personas como yo quienes igual que yo, necesitan creer, cambiar y valorarse así mismo, por lo que buscan formas para encontrar la esperanza y no perder la alegría. Siendo sincera, todos somos víctimas de esta necesidad. En la religión lo llaman fe, y otros simplemente perseverancia y esperanza.

¿Por qué será que nosotros nos complicamos tanto en buscarle una razón o una forma de superar lo que ya está dicho, hecho y escrito?

2 comentarios:

Diario de nuestros pensamientos dijo...

ai...
ami nunca me gusto eso de "la santa muerte"
me da mal rollito

Una mente un poco complicada dijo...

Es cierto como dice mi abuela cada loco con su cuento , respeto tu opinion pero por mi parte no creo en dios